





En la calle Palma 56.
Letrero comercial firmado por un tal M. Sanz y realizado con toda seguridad en la inmediata posguerra, cuando desde el gobierno se crearon los estancos en un nuevo impulso a la producción y consumo nacionales del tabaco.
Como franquicias que eran de un monopolio estatal, se les obligó a distinguirse con los nuevos colores nacionales, los de la repuesta bandera monárquica.
El negocio actualmente está cerrado.