












En la calle Amparo 83.
El rótulo pertenece a la época en que este edificio industrial, hoy convertido en viviendas, servía de central distribuidora para la zona de una antigua compañía de electricidad, la Cooperativa Electra-Madrid, fundada en 1910.
Esta compañía ofrecía tarifas especialmente bajas, con lo que inició una guerra de precios entre los distintos proveedores madrileños. Consecuencias: en 1913 ya se había hecho con la mitad del mercado de electricidad de la ciudad.
Tenía también las simpatías de los ciudadanos, ya que había surgido como cooperativa de consumo, en defensa de los madrileños, para acabar con la situación de monopolio impuesta por las eléctricas.
Simpatía que no decayó cuando pasó a ser sociedad anónima, quizá porque mantuvo el nombre de cooperativa.
El edificio probablemente se trate de la Fábrica de Electricidad del Sur que la compañía adquirió en 1911 para establecerse en el barrio de Lavapiés; lo más seguro es que el rótulo fuera creado ese año, añadiéndolo a la fachada del edificio existente.
La tipografía, en letras azules sobre azulejo blanco (que parecen ser de Maumejean, más conocidos como maestros vidrieros), es típicamente
art nouveau o modernista.